viernes, 25 de agosto de 2017

El hijo del dragón

Capítulo 3: Una gran perdida.

Eskol estaba realmente cerca de Elizabeth y ella estaba muy nerviosa por ello.

-Sí, confió en ti- dijo tímidamente.

Entonces Eskol la inclino hacia al suelo, aparentemente con la intención de besarla, pero realmente no lo hizo. Justo en ese momento una gran flama verde cayo donde estaban, pero en esa posición Eskol logró evitar que el fuego dañara a Elizabeth.

- ¿Cómo supiste que eso pasaría? - pregunto Elizabeth sorprendida.

-Yo desvié ese ataque, sabía que caería en algún lugar y nunca pensé que sería tan cerca de tu reino, pero es gracias a mis sentidos agudizados, eso me ayudo a escuchar como caía- dijo Eskol tratando de lucirse frente a la princesa – Por cierto, ¿Por qué te pusiste roja? - dijo sorprendiéndose al ver su rostro así.

-Se nota que has estado lejos de los humanos mucho tiempo. ¿Nunca te has puesto rojo? - pregunto curiosa.

-Pues no, sólo saco fuego cuando estoy muy triste o enojado o enamorado, pero debo controlarme o quemaría todo a mi alrededor- dijo con ligera tristeza.

-Eso no suena muy bien, ¿Qué haces si te enamoras? - pregunto preocupada y emocionada.

-Eh… Pues… Yo no… Yo no me he enamorado antes, por ello no sabría decirte- dijo muy nervioso.

-Eso sería interesante de ver- dijo sonriente

- ¿Por qué crees eso? -  pregunto un poco asustado.

-Simple curiosidad. Bueno, ahora te mostrare mi reino- dijo emocionada.

-No creo que sea lo mejor- dijo un poco avergonzado.

- ¿Por qué no? - dijo un poco decepcionada.

-Pues debo comenzar a buscar las espadas elementales para poder derrotar a los dragones que quieran atacarme. Además, es posible que vengan a atacar tu reino porque este aquí-
dijo un poco preocupado.

- ¿Puedo ir contigo? - preguntó emocionada.

-No creo que sea lo mejor princesa, a pesar de la hermosa compañía que puedes ser, será peligroso y será en territorios a los que probablemente no puedas resistir- dijo con mirada triste en su rostro.

-Pues mi hermosa compañía puede ser cuidada por ti jajaja- dijo burlona.

-No uses mis frases en mi contra- dijo un poco apenado.

-Está bien, pero debes admitir que esto es divertido- dijo sonriente.

-Puede ser- respondió un poco avergonzado.

-Al menos quédate un día, para comer y descansar, lo necesitas- dijo preocupada

-Bueno, en eso tienes razón y sirve que comienzo a
 
crear relaciones entre dragones y humanos, pero honestamente no sé qué tanto podría hacer.

-Tal vez podría ayudarte, pero debes dejarme ir- dijo con una sonrisa de confianza en el rostro.

-Hmm, eres muy insistente, admiro tu insistencia. Te dejaré ir, pero no me hago cargo de tu posible muerte o algo peor- dijo tratando de asustarla para que se retractara de su decisión.

-No pasará, sé que me cuidaras- dijo confiada.

-Mejor no hagas que me arrepienta- dijo un poco fastidiado.

-Está bien, entonces sígueme al reino- dijo emocionada.

El reino de Elizabeth era un lugar lleno de personas un poco tristes y niños enfermos. Varios de los hogares y partes del castillo, pero a pesar de eso, se podía ver que algunos niños jugando a perseguirse y que las partes que ya estaban arregladas, tenían una gran arquitectura a pesar de esta construido solo con rocas y madera.
El reino era amplio, lleno de casas y mercados.  A pesar del sufrimiento de la gente, estos no se detenían y seguían su vida al mismo tiempo que reconstruían sus hogares.

El castillo le pareció impresionante a Eskol, resaltaba en medio de todo el reino y tenía cuatro torres a su alrededor custodiando el catillo, pero una de ellas estaba en reconstrucción.

Al entrar al catillo, lo primero que pudo ver, era una gran alfombra azul que recorría cada pasillo. También había telas bordadas con un león en el centro, parecía ser el escudo del reino.

-Oye, ¿Por qué su escudo es un león? - preguntó Eskol curioso.

-Hace muchos años atrás, cuando los dragones atacaron, se dice que apareció un león de pelaje azul en medio de las llamas y con un gran rugido ahuyento a muchos dragones, pero otros lo atacaron, pero a pesar de ser más grandes y más que el león, el defendió nuestro reino y mato a cada dragón que se le enfrento.

Eso hizo al león una leyenda aquí, mi padre dice que es real y que si volvemos a estar ante un gran peligro el reaparecerá. Por ahora, todo lo que tenemos del mito es un mechón de la melena del león, la cual está en la corona de mi padre como amuleto de buena suerte- dijo Elizabeth mientras caminaban hacia la habitación donde se encontraba su padre.

Eskol estaba un poco nervioso por encontrarse con el rey, esta sería una oportunidad que aprovecharía para convencerlo de evitar la caza de dragones y hacer la paz entre dragones y humanos, pero no sería así de sencillo.

-Padre, este chico salvo mi vida. Él es el mito del chico dragón- dijo emocionada.

- ¿Hablas en serio?, no parece muy imponente- dijo un poco decepcionado- ¿Cómo te llamas niño? - pregunto aun decepcionado y sin ánimos.

-Mi nombre es Eskol señor, es un placer conocerlo. ¿Podría decirme cuál es su nombre? - pregunto amablemente.

-Quien lo diría, el chico salvaje, tiene modales- dijo burlón el rey- Mi nombre es Franklin Hazard, el rey de este reino sin nombre- dijo levantándose de su asiento.

Eskol se molestó ante la actitud del rey comenzó a sacar flamas de su nariz y cada segundo crecían más, pero pocos segundos después las detuvo en seco.

-Tranquilo Eskol, a veces mi padre es molesto, pero no es mala persona- dijo Elizabeth mientras tomaba su mano para calmarlo.

De pronto, una enorme llama entro al castillo, destruyendo gran parte de del y todos fueron enterrados por los escombros ocasionados por el derrumbe. Lo único visible, era la sangre corriendo de entre los escombros.



lunes, 21 de agosto de 2017

Evangelion 4.0 You can (not) live


Capítulo 2: Juegos mentales.

-¿Qué hago aquí?- preguntó desconcertada.

-Es el único lugar que consideras hogar, Misato ha sido la madre que perdiste para ti- dijo la voz.

-¡Claro que no!- dijo Asuka furiosa.

-No me puedes engañar- dijo la voz acercándose.

-¿Por qué?- pregunto asustada.

-Por que yo soy tu- dijo otra Asuka que apareció en frente de ella.

-¿Quien eres tu?- pregunto desconfiada.

-Soy la parte que niegas de ti. Temes estar sola. Niegas tus sentimientos por Shinji. Niegas querer a Misato como tu madre. Te niegas a ti misma- dijo seria la otra Asuka.

-¡Claro que no, yo no siento ni pienso nada de eso!, solo estas mintiendo, ¡déjame!- dijo Asuka dejándose caer al suelo y soltando el llanto.

-No dejas de llorar por tu difunta madre- dijo acercándose.

-¡Cállate baka, tu no eres yo y nada de lo que dices es cierto!- dijo gritando

-Entonces solo deja de imaginarme- dijo desvaneciéndose.

-¿Qué?- pregunto sorprendida y alzando la mirada.

Entonces vio que nunca existió la voz o otra ella, se dio cuenta que solo era su mente, que reamente era ella y que se estaba volviendo loca por todo lo que había vivido. Mientras eso ocurría, Shinji, tenía sus propias visones en la ciudad bañada en sangre.

-No pilotees otro Eva-

-Pilotea el Eva-

-Confía en mi-

-Baka Shinji, ¡¿No te basto con iniciar el tercer impacto?!-

-¿No soy Rei?-

-Nos volveremos a ver Shinji Kun-

-¿Por que sus voces resuenan en mi cabeza?-se preguntó Shinji confundido.

-Kaworu Kun, ¿Por qué me dejaste?, eras la única persona en la que podía confiar. Debí escucharte cuando me dijiste que no sacara las lanzas. De haberte escuchado, aun estarías aquí y nada de esto habría pasado- dijo derramando lagrimas en los ojos.

-No puedo hacer nada bien, ni siquiera pude salvar a Rei- dijo al golpear el suelo.

Después decidió caminar por la ciudad de en busca de Asuka, pero no la encontró, solo vio sus pisadas marcadas en la sangre del suelo. Trato de seguirlas, pero en cierto punto se desvanecieron por un rio de sangre que corría aun por las calles.

Después pensó en ir a la tumba de su madre, pero le parecía un largo camino, ya que todos los medios de transporte quedaron inservibles y había una gran posibilidad de radiación en la zona. Empezó a caminar sin ningún rumbo, lamentándose de sus errores y deseando no haber hecho nada, deseando haber salvado a Rei, pero el sabía que ya no podía hacer nada mas.

Al continuar su caminó el se encontró con Rei tirada en el suelo. Se dio cuenta que había muerto y simplemente se puso a llorar y culparse por ello, pero de pronto siente una mano en su hombro. Era la mano de Rei, la que el conocía y salvo.

-No te culpes Ikari Kun- dijo al mirarlo a los ojos-

-¿Eres otra copia de Rei?- dijo con furia.

-No- dijo sonriente.

Entonces Shinji se lanzo a abrazarla con las lagrimas en los ojos. De pronto fueron interrumpidos por un extraño sonido.

martes, 1 de agosto de 2017

El hijo del dragón


Capítulo 2: El dragón oscuro.


-No puede ser- dijo Eskol asustado.

- ¿Sabes que sucede? - pregunto Elizabeth un tanto asustada.

-Sí, se trata de Dunkelheit, el único dragón oscuro y el más temido de todos, el único que podía vencer a mi papá- dijo con furia en los ojos.

Dunkelheit, era un dragón enorme, tenía la piel morada con algunas líneas moradas en su estómago, codos y mandíbula. Sus ojos eran verdes y tenía unas enormes alas similares a las de los murciélagos.

- ¿Qué planeas hacer Eskol? - preguntó Elizabeth retrocediendo.

-Lo único que se hacer- dijo antes de saltar para golpear la cara del dragón oscuro.

- ¡Detente! - grito estirando su brazo tratando de detenerlo.

Eskol, pero el dragón oscuro ni se inmuto con este ataque.

- ¿Eres tu niño?, creí que después de entrenar conmigo entenderías que es imposible derrotarme con esos ataques- dijo con soberbia el dragón oscuro.

-Lo sé, eso fue distinto, me lo enseño Eteria. Mira tu rostro- dijo luciéndose.

-Maldición, esa dragona siempre es un fastidio- dijo el dragón enfurecido.

De pronto, el dragón cayó desmayado por el golpe y las venas de su cara se empezaron a marcar de un color verde.

- Vamos Elizabeth, no hay tiempo de contemplar el paisaje- dijo cargándola y salir corriendo de ese lugar.

- ¿Cómo hiciste eso? - pregunto asombrada.

-Es el golpe de aire venenoso que me enseño la líder de los dragones de aire. Es un golpe que mete bacterias atreves de los poros creando un veneno, pero con el dragón oscuro, nada dura mucho tiempo- dijo agitado.

-Por eso salimos corriendo, por un momento creí que eras un cobarde- dijo un tanto burlona.

-Claro que no, pero ese dragón no lo puedo enfrentar. Su poder es inalcanzable y muy inestable, mi padre decía que, si lo hacías enojar, podrías crear tres meses de noche y con ello matar a toda la humanidad.

- ¿Cómo puede hacerlo? - pregunto curiosa.

-Nadie lo sabe, pero tampoco queremos comprobarlo- preguntó un tanto dudoso de su respuesta.

- ¿Puedes volar? - pregunto un poco aterrada.

-Claro que no, no tengo alas, ¿Por qué? - pregunto desconcertado.

-Estas a pocos pasos de caer a un barranco- dijo golpeando su cabeza.

-Lo siento, yo no conozco este lugar. Mi padre me llevaría a buscar la primera espada elemental.

- Yo no esperaba que esto pasara- dijo con un poco de tristeza en su voz.

-Lo lamento, esto es mi culpa, quería explorar las tierras nuevas y los guardias tenían que matar a cualquier dragón que se presentara en nuestro camino por órdenes de mi padre.

-No te preocupes, no te culpo por ello, pero desearía habernos conocido en esta situación- dijo un poco nervioso.

-Tranquilo, puedes quedarte en nuestro castillo unos días si quieres- dijo un poco nerviosa.

- ¿Por qué lo dices ahora? - preguntó desconcertado.

-No lo sé, supongo que me parece la mejor de arreglar las cosas y conocernos de mejor manera- dijo un tanto tímida.

-Interesante propuesta, pero si no nos alejamos a tiempo, el dragón nos alcanzará y tu reino también estará en peligro- dijo un tanto agotado.

-Te estas agotando, deberías descansar- dijo un tanto preocupada.

-No es necesario, al menos debo ponerte a salvo. además, solo es un efecto de la técnica del aire que use, desgasta mi resistencia, pero ganó fuerza- dijo presumiendo.

-Está bien, pero ¿Qué pretendes hacer? - pregunto desconfiada.

-Honestamente no sé, apenas estaba completando mi entrenamiento, pero nunca he luchado de verdad- dijo un poco apenado.

- ¿Hablas en serio? - dijo con una mirada de ironía.

-Nunca hubo la necesidad y las batallas de entrenamiento nunca eran tan exigentes- dijo tratando de excusarse.

- Esta bien, pero creo que deberías pelear de verdad - dijo un tanto preocupada.

- ¿Por qué mencionas eso ahora? - dijo un poco confundido.

-El dragón despertó- dijo señalándolo.

-Nuevo plan, te bajare y tu corres a tu reino, ¿Entendido? - dijo con una voz seria.

-De acuerdo, pero cuídate y espero que me sigas, necesito que hables con mi padre- dijo mientras se alejaba.

-No prometo nada, tu corre- dijo al alejarse de ella- ¿Por qué estás aquí Dunkelheit? - pregunto un tanto enojado.

-Los humanos cometieron su ultimo error, matar al dragón de fuego es algo que nunca perdonaré- dijo furioso exhalando fuego.

-Tranquilo, era mi padre y también quisiera poder matarlos, pero esa no es la solución- dijo tratando de calmarlo.

-Eres igual de débil que él. No podemos seguir perdonando a la humanidad esperando que nos entiendan.

Entones el dragón intento quemar todo a su paso, pero Eskol saco un tornado de sus manos para evitar que el fuego tocara algo. Después contraataco usando su puño con hielo al rededor, para finalmente sacar una gran llamarada en su cara.

Dunkelheit simplemente enfureció y desapareció en su fuego verde.

Eskol estaba feliz de estar libre de esa pelea, ya que aún no se sentía preparado para ello, pero le preocupaba que podría hacer el dragón después.

Eskol decidió seguir a Elizabeth para ver cómo estaba y hablar con su padre como se lo pidió.

-Elizabeth, ¿Estás bien? - pregunto preocupado.

-Sí, no me pasó nada. Creo que te preocupas demasiado- dijo un poco confundida.

-Tal vez un poco, pero temía que el dragón viniera por ti o no lograra evitar las llamas y alguna te alcanzara, pero parece que hice un gran trabajo- dijo luciéndose.

-Descuida, falta poco para llegar a mi reino- dijo tratando de calmarlo.

-Oye...- dijo rodeando su cintura con su brazo- ¿Confías en mí? - dijo mirándola fijamente a los ojos.